El exgobernador de Guerrero es señalado por la FGR de ordenar la desaparición de grabaciones que podrían aportar información sobre los hechos ocurridos en Iguala en septiembre de 2014.
La Fiscalía General de la República (FGR) detuvo al exgobernador de Guerrero, Ángel Heladio Aguirre Rivero, por su presunta responsabilidad en delitos de desaparición forzada de personas y contra la administración de justicia, relacionados con la investigación sobre la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
De acuerdo con la titular de la FGR, Ernestina Godoy, Aguirre habría participado en el ocultamiento y destrucción de evidencias que podrían contribuir al esclarecimiento de lo ocurrido la noche del 26 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.
La Fiscalía informó que uno de los principales elementos de la nueva línea de investigación son unas grabaciones de las cámaras de seguridad 12 y 15, ubicadas en las inmediaciones del Palacio de Justicia de Iguala. Según la dependencia, las cámaras registraron el momento en que el autobús de Estrella de Oro, número 1531, en el que viajaban los normalistas, fue interceptado por elementos policiales.
Durante años se sostuvo que esas imágenes no existían debido a supuestas fallas técnicas del sistema de videovigilancia. Sin embargo, las nuevas investigaciones de la FGR apuntan a que las grabaciones sí fueron obtenidas y posteriormente sustraídas.
Godoy señaló que en enero de 2026 un colaborador aportó información sobre la existencia de los videos y sobre la persona que presuntamente los retiró para entregarlos al entonces gobernador de Guerrero.
La investigación también incorporó el testimonio de un segundo testigo protegido, quien en mayo pasado habría señalado que Aguirre ordenó, durante una reunión con funcionarios de alto nivel de su administración, desaparecer cualquier evidencia relacionada con los hechos ocurridos en las inmediaciones del Palacio de Justicia.
Según la Fiscalía, estos testimonios y otros elementos recabados apuntan a que el ocultamiento de las grabaciones no habría sido resultado de una falla técnica o de una acción aislada, sino de una operación presuntamente coordinada desde altos niveles del gobierno estatal.
Con base en estas investigaciones, el Ministerio Público de la Unidad Especial de Investigación y Litigación para el Caso Ayotzinapa solicitó una orden de aprehensión contra Aguirre Rivero, misma que fue concedida por un juez federal.
La captura se llevó a cabo el 6 de agosto de 2026 en el Estado de México, informó la FGR. Aguirre fue gobernador de Guerrero durante los hechos de Iguala y dejó el cargo en octubre de 2014, poco después de la desaparición de los estudiantes.
La detención convierte al exmandatario en uno de los funcionarios de mayor rango señalados directamente por la investigación federal sobre el presunto ocultamiento de evidencias del caso Ayotzinapa.
La FGR afirmó que las investigaciones continuarán para determinar las responsabilidades de otros funcionarios que pudieran haber participado en la desaparición u ocultamiento de información relacionada con los 43 normalistas.